Marina de la Rua

Terapia para el duelo infantil en Málaga

Además de los adultos, los niños y adolescentes también experimentan procesos de duelo ante diversas pérdidas significativas. El duelo infantil puede desencadenarse no solo por la muerte de un ser querido, sino también por otros eventos como la mudanza a otra ciudad o país, la pérdida de una mascota o la separación de los padres. Aunque el duelo es una respuesta natural ante la pérdida, los niños, al estar en pleno desarrollo emocional y cognitivo, pueden enfrentarse a dificultades adicionales a la hora de procesar estos sentimientos.

El duelo infantil no es una patología, pero puede convertirse en un proceso complicado si no se maneja adecuadamente. A menudo, los menores no cuentan con las herramientas necesarias para expresar su dolor de manera saludable, lo que puede dar lugar a comportamientos y síntomas que requieren atención profesional. Los padres y cuidadores juegan un papel fundamental en ayudar al niño a transitar este proceso, pero en algunos casos puede ser necesaria la intervención de un especialista en salud mental.

Señales de alerta del duelo infantil

Es importante que los padres y cuidadores reconozcan las señales de alerta que pueden indicar que el niño está atravesando un duelo complicado. Estos son algunos signos a los que debemos prestar atención:

  • Dificultad para aceptar la realidad de la pérdida: el niño puede evitar hablar de la persona fallecida o de la situación que ha desencadenado el duelo.
  • Quejas frecuentes de salud: los dolores físicos, como el dolor abdominal o de cabeza, pueden ser una manifestación del dolor emocional no expresado.
  • Dificultades de concentración y problemas de aprendizaje: el duelo puede afectar el rendimiento escolar y la capacidad del niño para concentrarse en sus tareas diarias.
  • Rabietas frecuentes: el niño puede mostrar una mayor irritabilidad y tener estallidos emocionales que antes no eran comunes.
  • Retraimiento social: el niño puede alejarse de amigos y familiares, evitando las actividades que antes disfrutaba.
  • Manifestaciones de ansiedad: temores ante nuevas pérdidas o el miedo a que algo malo le ocurra a otro ser querido son comunes.
  • Problemas de sueño: pesadillas o dificultades para dormir son frecuentes en los niños que están procesando una pérdida.
  • Llanto excesivo durante largos periodos: el llanto persistente y la tristeza profunda son señales de que el duelo no se está manejando de manera saludable.
  • Disminución de interés en actividades: el niño puede dejar de participar en actividades que antes le resultaban placenteras.

 

Cuando estos síntomas persisten o interfieren significativamente en la vida diaria del niño, es recomendable acudir a un profesional de la salud mental para evaluar la situación.

Cómo lo trata Marina de la Rúa

En mi consulta, trabajo con niños y adolescentes que están atravesando un proceso de duelo complicado. Mi enfoque se basa en proporcionar un espacio seguro y de apoyo donde puedan expresar libremente sus emociones, guiándoles para que comprendan lo que ha sucedido y ayudándoles a manejar sus sentimientos de manera saludable. Algunas de las técnicas que utilizo incluyen:

  • Informar adecuadamente al menor sobre lo sucedido, utilizando palabras comprensibles y adecuadas a su nivel de desarrollo. Es esencial que el niño entienda lo que ha pasado para que pueda empezar a procesarlo.
  • Escuchar sus temores y preocupaciones: es importante que el niño sepa que puede hablar abiertamente sobre sus miedos y sobre cómo se siente respecto a los cambios que van a ocurrir en su vida.
  • Mantener rutinas estables: el duelo ya implica una serie de cambios importantes en la vida del niño, por lo que es recomendable mantener las rutinas diarias en la medida de lo posible para darle una sensación de estabilidad y seguridad.
  • Evitar cambios drásticos: si los cambios son inevitables, es importante hacerlos de manera gradual para que el niño tenga tiempo de adaptarse.

 

Además, trabajo con los padres para proporcionarles herramientas que les permitan apoyar a sus hijos durante este proceso, fomentando un entorno familiar que favorezca la comunicación abierta y el apoyo emocional.

Sesiones presenciales y online en Málaga

Ofrezco tanto sesiones presenciales en Málaga como sesiones online, brindando flexibilidad a las familias que prefieran o necesiten una opción más accesible. Las sesiones presenciales permiten un contacto más cercano y personal, mientras que las sesiones online proporcionan comodidad sin sacrificar la calidad del tratamiento. Si estás en Málaga o en algún pueblo cercano y tu hijo o hija está pasando por un proceso de duelo, no dudes en contactarme para ofrecerle el apoyo que necesita.

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