Marina de la Rua

La astenia primaveral es un estado de fatiga, tanto a nivel físico como psicológico, que ocurre en primavera. Esto se produce principalmente por las fluctuaciones en la temperatura y el número de horas de luz solar. Se trata de una alteración transitoria y leve, que no alcanza la categoría de trastorno, ya que normalmente esta se va desvaneciendo cuando el cuerpo se habitúa al nuevo horario.

mujer trabajando que está agotada

Aunque la astenia primaveral no es un trastorno psicológico, tiene efectos reales en muchas personas, como son la fatiga, la dificultad para concentrarse, los cambios de humor, etc. Desde la psicología, se puede abordar con algunas recomendaciones para reducir su impacto:

  • Aceptar y normalizar esta etapa: es importante no patologizar algo que es muy común en esta época del año. Debemos reconocer que es algo temporal y que el cuerpo y la mente se están adaptando a este nuevo ritmo. Por ello, no te culpabilices si no eres capaz de estar al 100%, esto solo es algo pasajero y tu cuerpo se irá acostumbrando a esta nueva realidad.
  • Llevar una dieta saludable: aunque siempre es importante llevar una alimentación equilibrada, ahora lo será más que nunca. Es importante consumir alimentos que aporten energía pero que sean saludables, como los frutos secos, la fruta, los cereales, etc.
  • Practicar ejercicio físico: realizar ejercicio suave pero constante, como caminar, estirar o realizar ejercicios de fuerza, reducen la ansiedad y aportan energía.
  • Tener un hábito saludable de sueño: aunque haya cambiado la hora es importante mantener el horario de sueño habitual, durmiéndose y despertándose a ser posible a la misma hora todos los días.
  • Exposición a la luz solar: la luz solar regula nuestro ritmo circadiano y mejora nuestro estado de ánimo, por lo que pasar tiempo al aire libre será muy importante para combatir los efectos de la astenia primaveral.
  • Realizar actividades agradables: los síntomas de bajo estado de ánimo se pueden mejorar si realizamos actividades que antes nos resultaban placenteras, por lo que es recomendable que mantengas tus actividades de ocio tal y como las realizabas anteriormente.
  • Acudir a un profesional: si a pesar de estas recomendaciones continúas con un estado de cansancio y bajo estado de ánimo pasadas unas semanas, será importante que te pongas en contacto con algún especialista de la salud mental, que te ayudará con estrategias de regulación emocional para hacer frente a esta etapa.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *